Hasta hace apenas unos años, Stuðlagil era uno de esos lugares que prácticamente nadie conocía. No aparecía en las guías de viaje, no salía en las rutas clásicas por Islandia y muy pocos viajeros se desviaban hasta este rincón del este del país.
Hoy la historia es muy distinta. Las fotografías de sus impresionantes paredes de basalto y, sobre todo, el intenso color turquesa que llegó a tener el río, han convertido este lugar en uno de los paisajes más fotografiados de Islandia.
Pero también es uno de los sitios sobre los que más información confusa circula por internet: ¿Se puede llegar en coche? ¿Qué margen merece más la pena? ¿Sigue siendo azul el agua? ¿Hace falta caminar mucho? ¿Merece realmente la pena desviarse de la Ring Road?
Después de recorrer Islandia durante años, creemos que este es uno de esos lugares que conviene preparar un poco antes de visitarlo. Elegir mal el acceso o ir con expectativas equivocadas puede hacer que la experiencia cambie por completo.
En esta guía vamos a contarte absolutamente todo lo que necesitas saber para visitar Stuðlagil en Islandia: cómo llegar, cuál es el mejor acceso, cuánto se tarda, cuándo ir, qué esperar actualmente y todos los consejos que nos habría gustado conocer antes de visitarlo por primera vez.
Si estáis preparando una ruta por la isla, también os recomendamos leer nuestra guía para recorrer la Ring Road de Islandia, ya que Stuðlagil suele formar parte de los itinerarios por el este del país.

¿Qué es Stuðlagil?
Stuðlagil es un impresionante cañón de columnas basálticas situado en el este de Islandia, muy cerca de la localidad de Egilsstaðir y a unos pocos kilómetros de la famosa Ring Road.
Lo que hace tan especial este lugar no es únicamente el río que lo atraviesa, sino las enormes paredes formadas por miles de columnas hexagonales de basalto perfectamente alineadas, creando una de las formaciones geológicas más espectaculares de toda Islandia.
Estas columnas comenzaron a formarse hace millones de años, cuando grandes coladas de lava se enfriaron lentamente. Durante ese proceso de enfriamiento la roca se fracturó de forma natural generando las características formas hexagonales que hoy vemos repartidas por distintos lugares del país.
Si habéis visitado lugares como la playa de Reynisfjara, la cascada de Svartifoss o incluso algunos acantilados del norte, seguramente ya habréis visto este tipo de columnas.
Sin embargo, en ningún otro lugar aparecen formando un cañón de semejantes dimensiones. Las paredes alcanzan varias decenas de metros de altura y el efecto visual es realmente impresionante, especialmente cuando el río discurre tranquilo entre ambas orillas.
La historia de Stuðlagil: un lugar que permaneció oculto durante siglos
Aunque hoy parezca difícil de creer, hasta hace muy poco este lugar permanecía prácticamente escondido, y no porque fuera inaccesible, sino porque el cañón estaba completamente cubierto por el agua.
Durante siglos, el río Jökulsá á Dal llevaba un caudal muy superior al actual. El nivel del agua era tan alto que apenas permitía apreciar las columnas basálticas que hoy se han hecho famosas. Todo cambió a finales del siglo XX con la construcción de la central hidroeléctrica de Kárahnjúkar, uno de los mayores proyectos energéticos realizados en Islandia. Al desviar parte del caudal del río hacia la presa, el nivel del agua descendió considerablemente y dejó al descubierto gran parte del cañón.
Lo que hasta entonces permanecía oculto comenzó a llamar la atención primero entre fotógrafos islandeses y posteriormente entre viajeros de todo el mundo. En apenas unos años, Stuðlagil pasó de ser un lugar prácticamente desconocido a convertirse en una de las grandes revelaciones del turismo islandés. Curiosamente, este fenómeno ha provocado que muchas fotografías antiguas y recientes sean muy diferentes entre sí. Dependiendo del caudal del río, de la época del año o incluso del momento en que fueron tomadas, el aspecto del cañón puede cambiar bastante.
¿Por qué el agua de Stuðlagil era de color turquesa?
Probablemente habréis visto en redes sociales fotografías donde el río aparece de un intenso color azul turquesa. Esas imágenes son reales, pero conviene entender por qué el agua tenía ese aspecto y por qué actualmente no siempre presenta esos tonos.
El característico color procedía de los sedimentos glaciares que transportaba el río desde el glaciar Brúarjökull, uno de los brazos del enorme glaciar Vatnajökull. Esas diminutas partículas minerales permanecían en suspensión y reflejaban la luz de una forma muy similar a la de otros lagos glaciares de Islandia. Sin embargo, tras la regulación del caudal por parte de la presa, el comportamiento del río cambió notablemente.
Actualmente, dependiendo de la época del año, del nivel de precipitaciones, del deshielo o de la cantidad de agua liberada desde la central hidroeléctrica, el río puede presentar diferentes tonalidades:
- Turquesa intenso.
- Azul verdoso.
- Verde oscuro.
- Incluso tonos marrones tras episodios de lluvias o deshielo.
Por eso es importante no visitar Stuðlagil esperando encontrar exactamente la imagen viral que circula por internet. El paisaje sigue siendo espectacular, pero el color del agua no está garantizado.
De hecho, para nosotros, la auténtica protagonista sigue siendo la impresionante arquitectura natural formada por las columnas de basalto.

¿Dónde está Stuðlagil?
Stuðlagil se encuentra en el este de Islandia, dentro del municipio de Múlaþing, a unos 70 kilómetros al sur de Egilsstaðir, la principal población de esta región.
La mayoría de viajeros llegan hasta aquí mientras realizan la vuelta completa a Islandia por la Ring Road, ya que el desvío apenas supone unos minutos de conducción.
Su ubicación también hace que sea una parada muy habitual entre quienes viajan desde el norte hacia los Fiordos del Este o continúan rumbo a lugares tan conocidos como Hengifoss o la espectacular montaña de Vestrahorn. Y es precisamente esa facilidad de acceso es una de las razones por las que Stuðlagil ha ganado tanta popularidad durante los últimos años.
Sin embargo, aunque el desvío desde la carretera principal es sencillo, existen dos accesos completamente diferentes y elegir uno u otro cambia por completo la visita. Ese es probablemente el aspecto que más dudas genera entre los viajeros y del que hablaremos con detalle en el siguiente apartado.
Cómo llegar a Stuðlagil, Islandia
Llegar hasta Stuðlagil es bastante sencillo, siempre que sepáis cuál de los dos accesos queréis utilizar.
El cañón se encuentra muy cerca de la Ring Road (carretera 1), por lo que apenas tendréis que desviaros unos minutos si estáis dando la vuelta a Islandia. Desde Egilsstaðir hay aproximadamente una hora de conducción, mientras que desde Seyðisfjörður el trayecto ronda la hora y media, dependiendo de las condiciones de la carretera.
El desvío principal se realiza por la carretera 923 (Jökuldalsvegur), completamente asfaltada durante buena parte del recorrido. A partir de ahí tendréis que decidir si queréis acceder por la orilla oeste o por la este.
Aunque ambos accesos permiten contemplar el cañón, la experiencia no tiene absolutamente nada que ver, si solo vais a visitarlo una vez, nuestra recomendación es clara: id al acceso este, es cierto que requiere caminar bastante más, pero también ofrece las mejores vistas y permite bajar prácticamente hasta el nivel del río.
Los dos accesos a Stuðlagil: cuál elegir
Este es, probablemente, el aspecto que genera más confusión entre los viajeros, ya que cuando buscáis “Stuðlagil” en Google Maps aparecen varios aparcamientos, diferentes miradores e incluso nombres similares. Es fácil equivocarse y terminar en un lugar distinto al que esperabais. Para evitarlo, conviene entender que existen dos formas completamente diferentes de visitar el cañón.
Acceso oeste (Stuðlagil West Side)
El acceso oeste es el más cómodo, desde el aparcamiento apenas tendréis que caminar unos pocos minutos hasta un mirador construido sobre el propio cañón. Es una opción muy recomendable para quienes viajan con poco tiempo, familias con niños pequeños o personas con movilidad reducida.
Las vistas desde aquí son buenas y permiten hacerse una idea de las dimensiones del cañón, aunque tienen una importante limitación: no podréis bajar hasta el río. La panorámica se obtiene desde bastante altura y únicamente se observa una parte del desfiladero.
Si vuestro objetivo es contemplar el paisaje sin realizar una caminata larga, este acceso cumple perfectamente. Ahora bien, si buscáis las fotografías más conocidas de Stuðlagil, probablemente os quedaréis con ganas de más.
Acceso este (Stuðlagil East Side)
La inmensa mayoría de las fotografías que habéis visto en redes sociales están tomadas desde esta orilla. Aquí comienza una caminata que discurre paralela al río hasta llegar al corazón del cañón. La distancia puede echar un poco para atrás cuando se lee por primera vez, pero en realidad el sendero resulta muy agradable y prácticamente no tiene dificultad técnica.
El recorrido atraviesa praderas, pequeños desniveles y varios miradores naturales antes de alcanzar la famosa zona donde las columnas basálticas rodean completamente el río.
Desde este lado sí podréis descender hasta las rocas y contemplar el cañón desde abajo, siempre que las condiciones del terreno lo permitan. Esta es, sin duda, la experiencia más completa.

Nuestra recomendación: ¿qué acceso merece realmente la pena?
Después de haber recorrido ambos lados, si únicamente vais a visitar Stuðlagil una vez, nosotros no tenemos demasiadas dudas.
Elegiríamos siempre el acceso este.
La caminata añade algo de tiempo a la visita, pero la recompensa es enorme. Las vistas cambian constantemente durante el recorrido, podéis contemplar el cañón desde diferentes perspectivas y, sobre todo, llegaréis hasta el lugar donde realmente se aprecia la magnitud de las columnas basálticas.
Desde abajo resulta mucho más fácil entender por qué este lugar se ha convertido en uno de los paisajes naturales más espectaculares de Islandia. Eso sí, si vuestro itinerario está muy ajustado de tiempo o las condiciones meteorológicas son malas, el acceso oeste sigue siendo una alternativa perfectamente válida.
Cómo llegar al acceso este paso a paso
Si finalmente optáis por el acceso este —que es el que recomendamos— el recorrido es muy sencillo.
- Abandonad la Ring Road por la carretera 923.
- Continuad siguiendo las indicaciones hacia Stuðlagil.
- Pasaréis junto a varias granjas antes de llegar al aparcamiento principal.
- Dejad allí el coche y comenzad el sendero perfectamente señalizado.
El aparcamiento es amplio y normalmente cuenta con espacio suficiente, aunque durante los meses de verano puede llenarse a media mañana. Si viajáis entre junio y agosto, merece la pena madrugar un poco para disfrutar del sendero con mucha menos gente.
La caminata hasta Stuðlagil
Una vez dejéis el coche comienza uno de los paseos más agradables del este de Islandia. El sendero discurre paralelo al río Jökulsá á Dal y está perfectamente marcado durante todo el recorrido. No es necesario utilizar GPS ni descargar ningún track específico.
La mayor parte del camino transcurre sobre terreno compacto, sin grandes desniveles y con un firme bastante cómodo. Durante la ruta iréis encontrando varios miradores desde los que ya empiezan a aparecer las primeras columnas basálticas.
Nuestro consejo es no tener prisa, y es que muchos viajeros realizan el recorrido casi corriendo para llegar cuanto antes al punto más famoso, pero merece la pena detenerse varias veces porque el paisaje cambia constantemente.
Especialmente durante el verano, las montañas verdes que rodean el valle crean un contraste precioso con las paredes oscuras del basalto.

¿Cuánto se tarda en llegar al cañón?
Desde el aparcamiento del acceso este hay aproximadamente 2,5 kilómetros hasta el punto principal del cañón. En total, la caminata de ida suele realizarse entre 35 y 45 minutos, dependiendo del ritmo y de las paradas para hacer fotografías. Además, hay que sumar el mismo tiempo para regresar.
En conjunto, os recomendamos reservar:
- 1 hora y media si únicamente queréis realizar el recorrido.
- 2 horas para disfrutar del paisaje con tranquilidad.
- Hasta 3 horas si os gusta la fotografía o queréis esperar a tener mejor luz.
En nuestro caso, siempre terminamos pasando bastante más tiempo del previsto.
Es uno de esos lugares donde constantemente aparece un nuevo encuadre o cambia la luz sobre las columnas, así que resulta muy fácil entretenerse haciendo fotografías.
¿Es una ruta difícil?
No, de hecho, una de las sorpresas que suele llevarse la mayoría de viajeros es lo sencilla que resulta. La caminata no presenta pasos complicados, ni zonas expuestas, ni desniveles importantes. Cualquier persona con una condición física normal puede realizarla sin demasiados problemas.
Eso sí, conviene llevar un calzado cómodo. Si ha llovido durante los días anteriores, algunos tramos pueden estar embarrados y la bajada final hacia el río suele volverse algo resbaladiza.
En invierno la situación cambia completamente. La nieve y el hielo pueden dificultar bastante el recorrido, por lo que en esa época recomendamos consultar siempre el estado de los caminos antes de iniciar la excursión.
Podéis hacerlo a través de la web oficial de carreteras de Islandia (umferdin.is) y del servicio meteorológico islandés (Vedur).
¿Hace falta un 4×4 para visitar Stuðlagil?
No, esta es otra de las preguntas más frecuentes y la respuesta es bastante clara.
Durante la mayor parte del año se puede llegar perfectamente con un turismo convencional. Las carreteras de acceso suelen encontrarse en buen estado y no atraviesan ningún río ni pista F.
Únicamente durante el invierno, si las condiciones meteorológicas son complicadas, puede resultar recomendable disponer de un vehículo con tracción total, aunque más por seguridad general en las carreteras islandesas que por el acceso concreto a Stuðlagil.
Si estáis organizando un viaje por libre, podéis consultar también nuestra guía para alquilar coche en Islandia, donde explicamos qué tipo de vehículo merece realmente la pena según la época del año.

¿Cuál es la mejor época para visitar Stuðlagil?
La buena noticia es que Stuðlagil puede visitarse durante todo el año. La no tan buena es que la experiencia cambia bastante según la estación en la que viajéis.
No existe una respuesta única sobre cuál es la mejor época, ya que dependerá de lo que estéis buscando: mejores colores, menos gente, paisajes nevados o simplemente unas condiciones más cómodas para caminar.
Primavera
Durante la primavera el deshielo comienza a transformar el paisaje. Los días se alargan rápidamente y el valle recupera poco a poco el color verde que caracteriza al este de Islandia.
Es una época muy tranquila para visitar Stuðlagil, aunque el caudal del río puede variar bastante y encontraréis algunas zonas más húmedas o embarradas en el sendero.
Verano
Para nosotros, el verano sigue siendo la mejor época para descubrir el cañón ya que los días son larguísimos, el sendero suele encontrarse en buenas condiciones y la vegetación crea un contraste espectacular con las columnas de basalto.
Eso sí, también coincide con la temporada alta, por lo que conviene madrugar si queréis disfrutar del lugar con mayor tranquilidad.
Entre finales de junio y agosto es habitual encontrar bastante movimiento durante las horas centrales del día.
Otoño
El otoño es uno de esos secretos que muchos viajeros pasan por alto, los tonos amarillos y rojizos comienzan a cubrir el valle, el número de visitantes disminuye considerablemente y la luz suele ser especialmente bonita para fotografiar el cañón.
Si buscáis un equilibrio entre buen tiempo y tranquilidad, septiembre suele ser una de las mejores opciones.
Invierno
Ver Stuðlagil cubierto de nieve tiene un encanto muy especial: las columnas negras destacan todavía más sobre el paisaje blanco y la sensación de aislamiento es mayor.
Sin embargo, también es la época más exigente. Las carreteras pueden presentar hielo, el sendero resulta más resbaladizo y las horas de luz son muy limitadas.
Si viajáis en invierno, os recomendamos consultar siempre la previsión meteorológica antes de desplazaros hasta aquí.
¿A qué hora es mejor visitar Stuðlagil?
La hora de la visita influye mucho más de lo que parece, ya que al tratarse de un cañón relativamente estrecho, la posición del sol cambia completamente la iluminación sobre las paredes de basalto.
Si vuestro objetivo principal es disfrutar del paisaje, cualquier momento del día puede ser una buena opción.
Pero si os gusta la fotografía, merece la pena planificar un poco la visita.
- Primera hora de la mañana: menos gente, ambiente mucho más tranquilo y temperaturas agradables durante el verano.
- Últimas horas de la tarde: luz más suave, sombras menos duras y colores mucho más cálidos sobre las columnas.
- Horas centrales del día: mayor afluencia de visitantes y una luz bastante más intensa, especialmente durante los meses de verano.
Nosotros solemos intentar llegar a primera hora. Además de caminar prácticamente solos, la sensación de tranquilidad cambia por completo la experiencia.
¿Se puede bajar hasta el río?
Sí, pero con matices, en el acceso este existe una bajada que permite acercarse prácticamente hasta el nivel del río y contemplar el cañón desde su punto más espectacular. Es precisamente desde aquí desde donde están tomadas muchas de las fotografías más conocidas de Stuðlagil.
Ahora bien, conviene actuar con sentido común. Las rocas pueden estar húmedas, resbaladizas o cubiertas de musgo, especialmente después de varios días de lluvia.
Además, el nivel del agua puede cambiar dependiendo del caudal del río, por lo que algunas zonas que en verano parecen completamente accesibles pueden no serlo en otros momentos del año.
Si encontráis el terreno complicado, no merece la pena asumir riesgos únicamente por conseguir una fotografía. Las vistas desde la parte superior ya son excelentes.

Los mejores miradores de Stuðlagil
Aunque casi todas las fotografías se concentran en el mismo punto, lo cierto es que durante la caminata encontraréis varios lugares desde los que contemplar el cañón.
Estos son nuestros favoritos.
1. Mirador superior
Antes de comenzar el descenso final aparece un pequeño balcón natural desde el que ya se aprecia buena parte del cañón. Es un lugar perfecto para hacerse una idea de sus dimensiones antes de bajar hasta el río.
2. Zona inferior junto al agua
Es el punto más famoso de Stuðlagil. Aquí las columnas basálticas rodean prácticamente el cauce del río y permiten obtener la imagen más icónica del lugar.
Si hay bastante gente, tened un poco de paciencia. Normalmente los visitantes permanecen pocos minutos y enseguida tendréis vuestro momento para disfrutar del paisaje.
3. Sendero de regreso
Puede parecer una tontería, pero merece la pena girarse de vez en cuando durante la vuelta. La perspectiva cambia completamente y aparecen nuevas composiciones que muchas veces pasan desapercibidas durante la ida.
Consejos para visitar Stuðlagil
Después de recorrer este lugar varias veces, estos son algunos consejos que creemos que realmente pueden ayudaros.
- Madrugad si podéis. La diferencia entre llegar a las nueve de la mañana o al mediodía puede ser enorme durante el verano.
- No os quedéis únicamente en el primer mirador. La verdadera magia aparece cuando llegáis al fondo del cañón.
- Llevad agua y algo de comida. No hay servicios durante la caminata.
- Utilizad calzado con buena suela. Aunque la ruta es sencilla, las últimas rocas pueden resbalar.
- No sobreestiméis el color del agua. Si ese día no presenta un intenso tono turquesa, el paisaje sigue siendo impresionante.
- Respetad el entorno. No salgáis de los senderos marcados ni trepéis por las columnas para hacer fotografías.
- Calculad bien el tiempo. Es habitual pensar que será una parada rápida y terminar invirtiendo dos o tres horas.

Errores que conviene evitar
Son pequeños detalles, pero pueden cambiar bastante vuestra experiencia.
Elegir el acceso equivocado
Es probablemente el error más habitual: muchos viajeros llegan al acceso oeste pensando que van a encontrar las fotografías que han visto en Instagram y descubren que el punto más famoso está al otro lado del río.
Antes de salir, comprobad qué parking habéis introducido en el navegador.
No consultar el tiempo
Islandia cambia muy rápido, siempre os lo decimos en este blog. Una previsión aparentemente buena puede transformarse en lluvia o viento fuerte en cuestión de minutos.
Consultar siempre la previsión en Vedur antes de salir suele evitar más de un disgusto.
Ir con demasiada prisa
Stuðlagil no es únicamente el punto final, la caminata forma parte de la experiencia y merece la pena disfrutar del paisaje sin mirar constantemente el reloj.
Pensar que todas las fotos están editadas
Es cierto que muchas imágenes publicadas en redes sociales tienen un procesado importante, pero el cañón impresiona incluso sin filtros. Intentad disfrutarlo primero con vuestros propios ojos y dejad las fotografías para después.
Qué ver cerca de Stuðlagil
Una de las grandes ventajas de visitar Stuðlagil es que podéis aprovechar el día para conocer algunos de los lugares más interesantes del este de Islandia.
Hengifoss
Situada aproximadamente a una hora en coche, Hengifoss es una de las cascadas más altas del país y una de nuestras excursiones favoritas de esta región. Sus características franjas rojizas la convierten en un paisaje completamente diferente al resto de Islandia.
Litlanesfoss
Durante la caminata hacia Hengifoss pasaréis junto a Litlanesfoss, una cascada rodeada por columnas basálticas perfectamente formadas. Muchos viajeros llegan hasta ella casi sin esperarlo y termina convirtiéndose en una de las sorpresas del día.
Egilsstaðir
Es la principal población del este de Islandia y un buen lugar para dormir, repostar combustible o hacer la compra antes de continuar la ruta.
Möðrudalur
Si continuáis hacia el norte por la Ring Road, podéis acercaros a Möðrudalur, la granja habitada situada a mayor altitud de Islandia, famosa por su pequeña iglesia de madera y su ambiente completamente rural. Es una parada muy agradable para quienes buscan conocer una Islandia menos turística.
Mapa de Stuðlagil (Islandia)
Para que podáis localizar fácilmente el cañón y planificar vuestra ruta, os dejamos el mapa de Stuðlagil en Google Maps.
Os recomendamos revisar siempre cuál de los dos accesos vais a utilizar antes de iniciar la ruta, ya que ambos aparcamientos aparecen muy próximos entre sí y es fácil confundirse.
Preguntas frecuentes sobre Stuðlagil
¿Merece la pena visitar Stuðlagil?
Sí. Para nosotros es uno de los lugares más sorprendentes del este de Islandia. Aunque en los últimos años ha ganado popularidad, sigue ofreciendo un paisaje muy diferente al resto del país gracias a sus enormes columnas basálticas y a la caminata que permite descubrir el cañón poco a poco.
¿Cuánto tiempo hay que dedicar a la visita?
Si accedéis por la orilla este, os recomendamos reservar entre dos y tres horas para realizar la caminata con calma, disfrutar del paisaje y hacer fotografías.
¿Hace falta un vehículo 4×4?
No. Durante la mayor parte del año se puede llegar perfectamente con un turismo convencional. Solo en invierno conviene revisar el estado de las carreteras antes de salir.
¿Cuál es el mejor acceso?
Si disponéis de tiempo, nuestra recomendación es utilizar siempre el acceso este. Requiere caminar algo más, pero permite disfrutar del cañón desde su punto más espectacular.
¿Es una ruta apta para niños?
Sí. La caminata no presenta grandes desniveles y muchas familias la realizan sin problemas. Eso sí, conviene extremar la precaución cuando se baja hasta el río, ya que las rocas pueden resbalar.
¿Se puede visitar durante el invierno?
Sí, aunque la experiencia cambia bastante. Es importante consultar la previsión meteorológica y el estado de las carreteras antes de iniciar la excursión.
¿Cuál es la mejor hora para ir?
Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde suelen ofrecer la mejor luz para fotografiar el cañón y, además, encontraréis mucha menos gente.

Nuestra opinión sobre Stuðlagil
Islandia está llena de lugares que impresionan desde el primer momento, pero Stuðlagil tiene algo diferente.
No es una cascada que aparece de repente junto a la carretera ni un mirador al que se llega en cinco minutos. Aquí hay que caminar un poco, ir descubriendo el paisaje paso a paso y dejar que el cañón vaya apareciendo poco a poco ante vosotros, a lo mejor por eso nos gusta tanto.
Las columnas basálticas, el sonido del río, el silencio del valle y la sensación de estar entrando en un lugar que hasta hace muy poco permanecía oculto hacen que la experiencia sea muy especial.
¿Es uno de los imprescindibles de Islandia? Si vais a recorrer el este del país, para nosotros sí. Y si podéis dedicarle unas horas sin prisas, estamos convencidos de que terminará siendo uno de esos lugares que recordaréis mucho tiempo después del viaje.
¿Estáis organizando vuestro viaje a Islandia?
En DescubriendoIslandia.com llevamos años recorriendo el país para diseñar rutas que realmente funcionan.
No solo os ayudamos a visitar los grandes imprescindibles, sino también a descubrir lugares menos conocidos, optimizar cada etapa y evitar los errores más habituales que solemos cometer en un primer viaje.
Si queréis que vuestro viaje sea totalmente personalizado, podéis conocer todos nuestros servicios en DescubriendoIslandia.com. Estaremos encantados de ayudaros a preparar una ruta adaptada a vuestro tiempo, presupuesto y forma de viajar.
Y si este artículo os ha resultado útil, os animamos a guardarlo en vuestros favoritos del navegador. Durante la planificación del viaje es muy habitual volver varias veces para consultar distancias, tiempos o simplemente recordar algún consejo práctico.
¡Nos vemos muy pronto en Islandia!

Comments are closed